La escena del crimen



La ternura es
sobrevivir a la imagen.
Ver algo como fuego
en un zapato roto 
abandonado en la calle,
en un resto de chapa, sucia y oxidada.

Lo que buscaba era un suspiro,
algo así
como un silencio perfecto.

Otro día en el bar II


No todos nosotros estamos locos.
Cuando la luz agonizaba 
las puertas se abrían y volvían a sus mesas
con sus tragos y sus vidas
tomando vino fino tinto a granel.
Todos miraban la tele
Ella miraba la ventana
que se abría a mi espalda
Leticia querría ver un corto de Bergman
en un cine de los de antes.



Otro día en el bar



Cuando dejaba de mirarla 
sentía que ella se preguntaba por qué 
yo había dejado mi cuerpo
sentado en la barra de un bar 
con un cigarrillo prendido 
el último trago en el vaso 
y le daba la espalda a la ventana
que todos miraban.


Hay 
un camino brumoso que imita la noche
entre mi mirada  
y el ruido rojo de sus labios.

Cortos Leticianos


Se te cayó el tiempo
Se te escapó por un huequito de la mano
Se te fue en la llama del encendedor
Y creías que todo
Igual podía andar bien.
-¡Qué idiota!
¿En serio creíste que podías con todo este imperio?

Fuego de manantial


Se que soy perjudicial
escupo al rebaño
donde nunca quise estar
tengo un sueño demencial
amargo y sentimental
Antisocial.


No relax.

Un hombre con pocas letras



No sé si quiero ser  
un hombre con pocas letras 
un deseo nadando en el culo de un porrón
un hígado inflamado, restos 
de cenizas en el piso. Un perdedor descalzo, 
un camino de tierra bajo la lluvia. 
Pienso y por momentos 
me gustaría ser más idiota.
La luz de la mañana entra por la ventana 
a veces estoy ahí, miro la copa de los árboles
fumo cigarrillos y escribo poemas.
Quiero ser viento, un mensaje volando
o un silencio perfecto.
No sé si quiero ser uno de esos tipos 
que odian la sociedad y ven todo como el orto
una negación constante 
un rechazo a la gente que se acerca a saludar 
un aislamiento continuo.
No sé si quiero ser uno de esos tipos como yo. 




La caja boba.

Hace rato
él también me mira fijo a los ojos.
Afuera el viento se hace notar en los árboles
y la noche saquea la ciudad como una ola
dónde se mezclan y conviven los sueños con el titilar
de los grillos que se esconden en los patios de las casas y cantan
sonidos de tristezas y nostalgia.
Los espejos son fantasmas que funcionan
de la misma manera que funcionan
los televisores. 

Para ser feliz


Lo que hoy quiero es levantarme tarde
Que nadie me rompa los huevos
Comer alguna mierda recalentada y salir
Caminar por los parques
Pensar que la vida es una mierda
Sentarme en una mesa
De algún bar hermoso y que una moza me sonría
Tomarme unas cervezas y sentir
Que en realidad no estoy perdiendo
Esas cosas que ya no encuentro.


-Mañana no.



No conozco París




No sé cuando pasó, yo te veía
Pateando tranquila por la Rue du champ de mars,
Llevabas una bolsita en la mano
Con las boludeces que te regalé
En todo este tiempo y te pedía que las guardes
Para acordarte de mí cuando me dejes
Por algún pibe careta.
Al principio no te conocí
Los ojos se te habían puesto grises
De mirar fijo a la luna las noches desnudas.
Cuando llegaste a L'avenue Bosquet
sacaste un pucho y lo tuviste un ratito entre los labios
Como un piercing que adorna tu cara
Después el fuego, no te gusta que la llama
sea muy potente y se te complican
Esos encendedores que agonizan.
En el contacto con el fuego se frunce la frente
Y los parpados bajan un poco
Negándole al mundo ese color
Que compartís con las mañanas.
Después no hay más nada que hacer
lo miras, de un lado, del otro,
lo movés para ver que todo el extremo
esté abrazado por el fuego.
Ves como va quemando el tabaco, el papel
Y el humo empieza a dibujarse en el aire.
Tenías otra vida y una mochila
En la que yo no entraba pero vos sí
Pensaba que a lo mejor algo de todo eso podía
Hacerte pensar en mí y buscarme
Como si fueras un mago, sabiendo que yo también estaba ahí
En París, buscándote por algún lado
También sabías lo que iba a pedirte
Cuando te encuentre y quizás por eso
Preferías no buscarme. En esa mochila que llevabas
Habías guardado la felicidad que encontraste
Por algún lugar del viejo mundo.
Lo que no sabías era que yo te había encontrado
y te seguía despacio. No sabías
que descubrí el olor de las cosas
que no quise decirte
y quería abrazarte y que tomemos un porrón
o un vinito mirando la torre
y que un segundo sea mágico para no esperar
que las cosas fluyan y flasheen.
Lo que no sabías era que yo te seguía,
Que tenía un plan y la misma remera de Dylan
Y si no fue la primera, fue la segunda o la tercera
Vez en mi vida
que tuve miedo.



En los bares





Un cenicero
en el centro de cada mesa
para que los ojos
encuentren refugio cuando ya
se cansen de mirarse.

Las miradas nuevas nacen
cuanto todo muere.


Trenes




Por un lado está la terminal
Es como un mundo
hecho de ladrillos atravesado por vías y vidas.
¿No lo ves así, Hippie?
En la terminal no hay sombras y la gente
Entra y sale de ella, sube y baja de trenes que van
Toma café, lee libros, fuma en silencio.
Afuera está el mundo
Dejando la oscuridad, caminando una calle,
Doblando a la izquierda
un túnel de vidrio te deja ver todo
Pero no mezclarte con nada, nada
te reconoce y sos un fantasma bailando en la carpa de un circo.
Alguna vez el mundo
Como un cielo nublando quiso adoptarte
Hacerte parte del show.






Caleidoscopio





Se agotó el calor
pero algo sobrevive en un resto de cenizas.
Desde afuera se escuchó el murmullo de los pensamientos ahogados
De los caminos
que sin quererlo marcan la distancia.
Quisiera ser un espejo empañado, devolver
Sólo una imagen difusa, una ceguera sensible
Somos como el mes de Enero

¿Dónde quedó                                          
la imagen de tu puño rompiendo el espejo?
El humo de los bares ya fue.
Los ojos se colgaron en los restos
de vidrio en el piso que hacían de horizonte.
El mundo parece un caleidoscopio que te devuelve parte de vos
Y no sobran los motivos
Pero igual va a llover.

Mientras tanto el mundo sigue
Con sus cosas locas que nadie entiende
Y las vidas cotidianas de personas mejores que nosotros.
Tengo un libro de poemas que no entiendo
Quiero salir a caminar, quiero que me cuentes un cuento.
Un día creíste que podías ser real
Estoy harto de que las cosas tengan
Siempre la misma forma.
Odio haber sido 

quien rompió el cristal en tus ojos.



Yo también lo hice a mí manera




...Una vez se me perdió la noche en el bolsillo
Mientras buscaba el encendedor: me senté
Abajo de un farol en la vereda de una calle antigua
Prendí el pucho
Y al toque se cortó la luz
(Fundido en negro).

LA CIUDAD




Sobre la ciudad
La luna fuera de foco tras una lámina de nubes
La noche empañada es un instante
de pensamientos azules.
Se deshacen las ciudades de cartón
Junto a todo lo que vive en ellas.
La más linda de la escuela tiene un vestido rojo
-Hoy quiero verme puta, piensa. Los pibes
se calientan mirándola bailar.
Un gato sospechoso sentado             
en la terraza más alta
contempla su reino, crea
curvas perfectas del color de la noche.
la silueta arqueada de un gato se dibuja en la luna
de fondo difusa tras una suave lámina de baba.

Todo alrededor es negro..